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Contenido:
Enfermedad
pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
El tabaquismo es la principal causa de enfermedades
crónicas de los pulmones, como la EPOC. Esta
enfermedad comprende trastornos de los pulmones como
enfisema y bronquitis crónica.
Más de 80% de las muertes
por EPOC se relaciona con fumar cigarrillos. De hecho,
un fumador tiene 10 veces más probabilidades
de morir por EPOC que un no fumador.
Además de paralizar los cilios
de los pulmones o destruirlos, el humo de tabaco daña
o destruye de manera irreversible los pequeños
sacos de aire (alveolos) en los pulmones, en los cuales
el dióxido de carbono se intercambia por oxígeno.
Cuando estos sacos de aire quedan lesionados, el cuerpo
tiene menos capacidad para transportar concentraciones
adecuadas de oxígeno hacia los órganos
vitales. A la postre, a medida que se esfuerza por lograr
cada respiración, la EPOC a menudo se hace letal.
La popularidad del cigarrillo es
un fenómeno del siglo XX. El número de
fumadores de cigarrillos mostró un incremento
rápido y repentino a principios del decenio de
1900 luego de la introducción de la nueva tecnología
de producción masiva, combinada con campañas
de publicidad muy eficaces. Poco después empezaron
a aparecer informes de un vínculo entre tabaquismo
y la incidencia de enfermedades como cáncer pulmonar.
Hoy, el consumo de tabaco se reconoce
como un factor de riesgo importante en muchas enfermedades.
Esto no debe sorprender. El humo de cigarrillos contiene
más de 4 000 sustancias químicas, incluso
63 carcinógenos y cantidades ínfimas de
venenos como cianuro, arsénico y formaldehído.
Además, el monóxido de carbono que se
encuentra en el humo de cigarrillos desplaza el oxígeno
de los glóbulos rojos, lo que roba oxígeno
a los tejidos.
Los delicados tejidos de la boca,
la garganta y la laringe quedan afectados por exposición
repetida al humo de cigarrillo. Después de que
el humo pasa por la boca, los pulmones retienen 70 a
90% de los compuestos que usted inhala. Algunas bocanadas
de un cigarrillo reducen la eficacia de los cilios que
están dentro de los tubos bronquiales. Los cilios
son cuerpos pequeños, que parecen pelo, que normalmente
trabajan como escobas para barrer partículas
extrañas hacia fuera de los pulmones. Fumar tan
sólo un cigarrillo puede lentificar las acciones
de barrido de los cilios durante casi una hora.
Fumar con regularidad virtualmente
paraliza a los cilios, y deja a los pulmones expuestos
a miles de millones de pequeñas partículas
que se encuentran en el humo de cigarrillos. Con los
cilios en su mayor parte inactivos, el alquitrán
del humo de cigarrillo empieza a acumularse y a dañar
los tejidos de los pulmones. Cuando se enfría
dentro de los pulmones, el alquitrán forma una
capa pegajosa de color pardo sobre el revestimiento
de las vías respiratorias. Esta capa contiene
el alquitrán y otras sustancias químicas
que pueden causar cáncer.
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Artritis.
La artritis es uno de los problemas médicos más
frecuentes. Afecta a una de cada siete personas. Hay
más de 100 formas de artritis, y tienen causas,
síntomas y tratamientos diferentes.
Los signos de advertencia de la
artritis incluyen los siguientes:
- Aumento de volumen en una o más
articulaciones.
- Rigidez matutina prolongada.
- Dolor recurrente o dolor con
la presión en cualquier articulación.
- Incapacidad para mover normalmente
una articulación.
- Enrojecimiento y calor en una
articulación.
- Fiebre sin explicación,
pérdida de peso o debilidad asociados a dolor
articular.
Cualquiera de estos signos, cuando
son nuevos, y duran más de dos semanas requieren
evaluación médica pronto. Distinguir la
artritis de simples dolores es importante para tratar
correctamente el problema.
La artritis tiene muchas causas.
Puede resultar del desgaste del cartílago de
las articulaciones (osteoartritis) o de una lesión,
inflamación, infección o cualquier número
de causas desconocidas. La mayoría de dolencias
causadas por inflamación son llamadas artritis,
de las palabras Griegas arthron, "articulación"
e itis, "inflamación".
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Depresión
Muchas personas dicen que están
"deprimidas" cuando se sienten tristes, solitarias,
acongojadas o abatidas. No obstante, el diagnóstico
médico de depresión implica más
que un mal ánimo o un periodo de estrés
fugaz. La depresión verdadera - lo que la profesión
médica por lo general denomina enfermedad depresiva
- es diferente de la tristeza o la desesperación
normales.
En contraste con la melancolía,
un periodo de varios días en los que la persona
parece sentirse abatida, la depresión continúa
un tiempo más prolongado. En su forma más
común, la enfermedad depresiva dura cuando menos
dos semanas y con frecuencia mucho más tiempo.
Muestra síntomas específicos relacionados
con el ánimo, la conducta, el pensamiento y la
perspectiva. Deteriora la capacidad para funcionar diariamente
y requiere tratamiento con medicamentos o psicoterapia,
o ambos.
Durante siglos, las personas consideraron
la depresión como un signo de debilidad mental.
"Todo está en su cabeza" era la frase
común que escuchaban las personas que tenían
depresión. No obstante, después de años
de investigación los médicos llegaron
a reconocer la depresión como un trastorno médico.
Las personas con depresión pueden tener concentraciones
anormalmente bajas de ciertas sustancias químicas
cerebrales (neurotransmisores) y una actividad celular
más lenta en las áreas del cerebro que
controlan el ánimo, el apetito, el sueño
y otras funciones. Estudios de imágenes cerebrales
demostraron cambios en la actividad del cerebro durante
la depresión.
Muchos factores intervienen en el
inicio de estos cambios químicos. El desarrollo
de la depresión puede relacionarse con los genes
que se heredan de los padres. Es posible que se origine
por padecimientos médicos, como enfermedades
de la tiroides y las glándulas suprarrenales,
y cambios en la producción de hormonas sexuales.
El estrés físico y emocional, especialmente
si es grave o persistente, también puede originar
cambios en la actividad del cerebro, que pueden desencadenar
depresión.
Típicamente, el primer episodio
de depresión de una persona ocurre entre los
24 a 44 años de edad. Pero la enfermedad también
afecta niños, adolescentes y adultos mayores.
La depresión puede ocurrir
por sí misma, o ser una complicación de
otra enfermedad. Es posible que ocurra como una reacción
a un medicamento. Puede presentarse después del
parto o como resultado del abuso de alcohol o drogas.
Tal vez sea una respuesta de estrés por un cambio
de trabajo, la pérdida de una persona amada o
cualquier otro acontecimiento difícil. En ocasiones
simplemente sucede sin un origen aparente pero quizá
debido a una disminución de las cantidades de
neurotransmisores en el cerebro.
Tratamiento
Una vez que la persona sospecha
o reconoce que tiene depresión, es crucial que
busque tratamiento. La depresión no tratada puede
aumentar el riesgo de cierto número de otros
estados de salud. Los estudios muestran que incluso
la depresión leve puede acompañarse de
malfuncionamiento físico y social, mayor riesgo
de depresión futura e intentos de suicidio.
Con el tratamiento apropiado, mejoran
aproximadamente ocho de diez personas con depresión
y regresan a su vida usual, productiva. Se dispone de
muchas opciones para tratar la depresión, desde
medicamentos hasta psicoterapia, y cada una puede tener
un sitio importante. Así como la causa de la
depresión puede ser una interrelación
compleja de factores, encontrar el tratamiento más
eficaz para la enfermedad también puede ser un
proceso complejo que requiere tiempo y guía profesional.
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Asma.
Ocurre asma cuando los conductos
principales del aire de los pulmones, llamados bronquios,
se inflaman. Los músculos de las paredes bronquiales
se estrechan y se produce moco extra. El flujo de aire
hacia afuera de los pulmones disminuye, causando a menudo
sibilancias.
Es más probable que tenga
asma si otros en la familia también tienen la
enfermedad o usted tiene alergias. Alrededor de la mitad
de los niños que tienen asma la presenta antes
de los 10 años. Los adultos pueden desarrollarla
en cualquier edad - incluso a los 70 años y después.
Por fortuna, el asma es una enfermedad
que puede tratarse y es posible prevenir casi todas
las exacerbaciones y muertes. En los últimos
años, los científicos han adquirido más
conocimiento sobre las causas del asma. Se han desarrollado
nuevos medicamentos para sustituir a los antiguos y
en la actualidad se da más énfasis al
tratamiento del padecimiento, en gran parte como las
personas manejan la diabetes.
En conjunto, usted y el médico
pueden lograr controlar los síntomas, reducir
el riesgo de ataques graves y ayudarlo a conservar una
vida normal.
Signos y síntomas
- Sibilancias.
- Dificultad para respirar-
- Opresión en el tórax.
- Tos.
Signos y síntomas urgentes
- Gran dificultad para respirar.
- Labios y uñas azulosos.
- Falta de respiración grave.
- Aumento de la frecuencia del
pulso.
- Tos intensa.
Los investigadores han identificado
varios factores que pueden incrementar las posibilidades
de presentar asma.
- Exposición a humo de segunda
mano.
- Vivir en un área urbana
grande, en especial dentro de la ciudad, en la que
puede aumentar la exposición a muchos contaminantes
ambientales.
- Exposición a desencadenantes
ocupacionales.
- Un antecedente familiar de asma.
- Peso bajo al nacer.
- Obesidad.
- Enfermedad por reflujo
gastroesofágico (ERGE).
Diagnóstico.
Los médicos utilizan varias
pruebas para ayudar a diagnosticar asma y sus causas.
Quizá se necesiten un examen físico completo
y pruebas respiratorias para alergias.
El médico también
puede pedirle que lleve a cabo una prueba de respiración
máxima en un medidor de flujo en la casa para
determinar si hay un patrón para los ataques,
lo que ayuda a reducir la lista de posibles causas.
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Osteoporosis.
Una enfermedad caracterizada por
disminución de la densidad ósea y deterioro
del hueso que afecta a 25 millones de estadounidenses.
Los huesos afectados por la osteoporosis se vuelven
débiles, porosos y frágiles.
Puesto que la osteoporosis produce
fragilidad de los huesos es uno de los principales factores
que contribuyen a las fracturas óseas, riesgo
de salud significativo para adultos mayores. Para el
momento que algún alcance la edad de 90 años,
alrededor de una tercera parte de las mujeres y casi
un sexto de los varones habrán sufrido una fractura
de cadera. Esto significa que en cerca de 250 000 personas
son hospitalizadas cada año con fractura de cadera
debido a osteoporosis. Un hecho aún más
grave es que entre 15 y 20% de quienes sufren fractura
de cadera mueren al año siguiente.
La actividad física es tal
vez la cosa más sencilla e importante que influye
para mantener la densidad y la composición del
hueso. Desempeña varios papeles en la prevención
y tratamiento de la osteoporosis. Quizá lo más
importante sea que el ejercicio fortalece los huesos.
Los huesos, igual que los músculos, crecen más
fuertes cuando se les somete a esfuerzo físico
mediante el ejercicio.
Ejercicios para resistencia de peso,
como caminar y trotar, y ejercicios de fortalecimiento,
como levantar peso o trabajar con bandas resistentes,
estimulan el crecimiento del hueso, incrementan la densidad
ósea y protegen contra la declinación
de la masa ósea, formando huesos más saludables.
No se requiere membresía
en un gimnasio o aparatos para hacer ejercicio en casa
a fin luchar contra la osteoporosis. Incluso pueden
ser útiles actividades sencillas, como levantar
repetidamente una lata de sopa.
El ejercicio regular también
ayuda a mantener buen equilibrio y coordinación,
de modo que sea menor la probabilidad de sufrir caídas
y fracturas. Los estudios demuestran menor riesgo de
fracturas de cadera en adultos activos, un hecho importante,
puesto que las fracturas de cadera se acompañan
de más muertes, incapacidad permanente y costos
de atención médica que todas las otras
facturas combinadas relacionadas con osteoporosis.
Nunca es demasiado temprano para
prevenir la osteoporosis. Mediante actividad física
regular, incluso niños y adolescentes pueden
construir mayor masa ósea, que ayuda a mantener
huesos fuertes en la edad adulta. La masa ósea
continúa incrementándose ligeramente hasta
los 20 años y suele alcanzar su máximo
a los 30 años. Esto se conoce como masa ósea
pico, la mayor cantidad de masa ósea que se puede
alcanzar como resultado del crecimiento normal.
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Enfermedad
cardiovascular.
El término enfermedad cardiovascular
se refiere a varios tipos de enfermedades del corazón
y vasos sanguíneos. Endurecimiento de las arterias,
ataque al corazón, accidente vascular cerebral,
insuficiencia cardiaca y enfermedad de arteria coronaria,
todas caen bajo este término. Cada año
muere alrededor de 960 000 personas por enfermedad cardiovascular.
Esto representa más de 40% de todas las muertes,
y la enfermedad cardiaca suele ser el asesino número
1 de la nación, tanto de varones como de mujeres.
La enfermedad cardiovascular se
desarrolla cuando las arterias que irrigan al corazón
se obstruyen lentamente por acumulación de células,
grasa y colesterol. Si el flujo de sangre se detiene,
puede ocurrir ataque al corazón o accidente vascular
cerebral.
La actividad física regular
reduce el riesgo de muerte y de enfermedad cardiovascular.
Cuando se practica ejercicio regularmente, se reduce
la cantidad de colesterol nocivo de lipoproteínas
de baja densidad (LDL) en la sangre. Este es el colesterol
malo que obstruye las arterias, interrumpe el flujo
de sangre y contribuye al ataque cardiaco y el accidente
vascular cerebral.
Al mismo tiempo, la actividad física
regular incrementa la concentración del colesterol
"bueno" de lipoproteínas de alta densidad
(HDL) que ayuda a prevenir la obstrucción de
los vasos sanguíneos. Caminar una distancia tan
pequeña como 10 kilómetros a la semana
puede aumentar esta forma de colesterol bueno.
El ejercicio también fortalece
al corazón, de modo que bombea sangre con mayor
eficiencia para llevar oxígeno y nutrientes al
resto del cuerpo. Incrementa la elasticidad de las paredes
vasculares y revierte el endurecimiento de las arterias.
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Hipertensión.
La presión arterial que tiene
es la fuerza que ejerce la sangre sobre las paredes
de las arterias conforme pasa por el interior de ellas.
Podría compararla con la presión que ejerce
el agua en el interior de una manguera empleada para
el riego del jardín. El corazón, las arterias
y los riñones trabajan junto para controlar el
grado de presión que se aplica a las paredes
arteriales. Cuando este complejo sistema funciona mal,
puede desarrollarse demasiada presión en el interior
de las arterias. Si el trastorno se vuelve persistente,
se llamará presión alta o elevada (hipertensión).
A menudo la presión arterial alta no produce
síntomas.
Complicaciones.
La presión arterial elevada
es un factor importante de riesgo de desarrollar enfermedad
cardiovascular. Si se deja sin control durante varios
años, puede lesionar las arterias de todo el
cuerpo al hacer que se endurezcan y vuelvan rígidas
sus paredes (arterioesclerosis) y se obstruya su luz
(aterosclerosis), lo que tendrá como consecuencia
disminución del flujo de sangre hacia los órganos
vitales.
El cuerpo de la persona afectada
reacciona a esta amenaza incrementando la presión
arterial para conservar el flujo adecuado de sangre.
A su vez, el aumento de la presión arterial da
por resultado mayor lesión aún de las
arterias, lo que desencadena un círculo vicioso.
Este círculo vicioso cobra, además, un
tributo al corazón, porque se ve forzado a trabajar
con más intensidad. El músculo cardiaco
puede engrosarse, lo que se denomina hipertrofia cardiaca,
a fin de adaptarse a la carga incrementada. Si sufre
hipertensión, además de afectar al corazón
las complicaciones a largo plazo lo harán con
los riñones, los ojos y el cerebro.
Muchas de las complicaciones de
la hipertensión se evitarán con el tratamiento
apropiado, que puede consistir en medicamentos y cambios
del estilo de vida.
El ejercicio regular reduce el riesgo
de desarrollar presión arterial elevada, aun
si uno ya se encuentra en riesgo de sufrirla. La mayor
parte de los estudios revelan que la presión
arterial disminuye con relativa prontitud -tres semanas
a tres meses- después de iniciar un programa
de ejercicio.
La actividad física -ejercicio
de intensidad baja y moderada- también ayuda
a bajar la presión arterial en personas ya hipertensas.
Se ha demostrado que el ejercicio reduce la mortalidad
en individuos que inician un programa de ejercicio aunque
la hipertensión persista.
La cantidad de ejercicio que en
general se recomienda -30 a 60 minutos casi todos los
días de la semana- es suficiente para lograr
estos cambios positivos, pero hay una advertencia importante.
Cuando se detiene el programa de ejercicio, lo típico
es que la presión arterial retorne a su nivel
previo, otra vez elevado.
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Diabetes.
La diabetes es un trastorno del metabolismo - la forma
que el cuerpo usa para digerir el alimento para tener
energía y crecimiento. Normalmente el sistema
digestivo convierte el alimento que consume en azúcar
llamada glucosa. Esta azúcar penetra luego en
la corriente sanguínea, lista para dar energía
a las células.
Para que las células reciban
el azúcar, la insulina, una hormona producida
por el páncreas, debe "escoltarla".
Normalmente el páncreas produce suficiente insulina
para manejar todo el azúcar presente en la sangre.
Hay dos tipos de diabetes, y ambas alteran este proceso.
En la diabetes tipo 1 el páncreas produce cantidades
menores de insulina. En la diabetes tipo 2 el cuerpo
no responde normalmente a la insulina que elabora. En
ambos tipos de diabetes el azúcar entra a las
células del cuerpo en cantidades limitadas. Parte
del azúcar se acumula en la sangre y sale por
la orina, pasando por el cuerpo sin usarse.
Ambos tipos de diabetes pueden causar
complicaciones a largo plazo como enfermedad cardiaca,
insuficiencia renal, daño a los nervios, ceguera
y deterioro de los vasos sanguíneos y nervios.
El daño a los vasos sanguíneos pequeños
y grandes es la raíz de la mayoría de
estas complicaciones.
Tipo 1 y tipo 2: ¿Cuál
es la diferencia?
La diabetes tipo 1 representa 5
a 10 por ciento de todos los casos de diabetes. Se conoce
también como diabetes de inicio juvenil y generalmente
se desarrolla antes de los 30 años de edad. Si
tiene diabetes tipo 1, debe recibir insulina diariamente
el resto de su vida. Los síntomas pueden desarrollarse
abruptamente e incluyen los siguientes:
- Sed excesiva
- Orina frecuente
- Hambre extrema
- Pérdida de peso sin explicación
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Debilidad
y fatiga.
La diabetes tipo 2 es la forma más
frecuente de diabetes. Anteriormente era llamada diabetes
de inicio en el adulto. El tipo 2 ocurre con mayor frecuencia
después de los 45 años de edad en personas
con sobrepeso. Una dieta balanceada, la reducción
moderada de peso y el ejercicio pueden controlarla.
Si la dieta y el ejercicio no son eficaces, puede necesitar
medicamentos orales o inyecciones. Muchas personas con
diabetes tipo 2 tienen pocos o ningún síntoma.
Los síntomas pueden desarrollarse
lentamente e incluyen los siguientes:
- Sed excesiva.
- Orina frecuente.
- Visión borrosa
- Infecciones vaginales, de la
piel y la vejiga recurrentes.
- Úlceras que cicatrizan
lentamente.
- Irritabilidad.
- Hormigueo o pérdida de
sensibilidad en las manos o pies.
Migraña.
Algunas personas usan el término
migraña para describir la intensidad del dolor
que sienten, un dolor de cabeza regular es solo un dolor
de cabeza, pero un dolor de cabeza realmente intenso
es una migraña. Hasta cierto grado esto es cierto.
La migraña puede ser muy dolorosa. Pero la migraña
es un tipo específico de dolor de cabeza con
características bien definidas que la colocan
aparte de otros tipos de dolor de cabeza.
Entre estas características
se encuentran síntomas que acompañan a
menudo al dolor. Estos incluyen náusea, vómito,
y sensibilidad a la luz y al sonido. A menudo el dolor
se intensifica cuando está físicamente
activo y se alivia con el reposo en un cuarto tranquilo
y oscuro.
Otra característica importante
de la migraña es su naturaleza episódica,
la gente con migraña (migrañosa) generalmente
tiene muchos dolores de cabeza durante muchos años,
pero cada ataque es un evento distinto y separado dentro
de la serie. La frecuencia de los ataques varía
entre las personas. Si usted es un migrañoso
promedio, probablemente presente uno a dos ataques al
mes.
De acuerdo con investigaciones,
la migraña afecta aproximadamente a 28 millones
de personas, 75 por ciento de los cuales son mujeres.
Generalmente la gente empieza a presentar migraña
entre los 10 y los 46 años de edad. La migraña
ha sido estudiada mucho más que cualquier otro
tipo de dolor de cabeza, lo que explica por qué
gran parte de la información que escucha y lee
sobre el dolor de cabeza se refiere a la migraña.
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Enfermedad
de Alzheimer.
La enfermedad de Alzheimer es la
causa más común de demencia y origina
aproximadamente 50 a 60 por ciento de todos los casos.
La posibilidad de presentar Alzheimer aumenta con la
edad, y se espera que en los siguientes 20 años
se triplique el número de pacientes con el trastorno
a medida que viven más personas hasta los 80
y 90 años.
Todas las personas tienen lapsos
de memoria ocasionales. La enfermedad de Alzheimer -una
enfermedad degenerativa y progresiva cerebral- va más
allá de olvidos simples. Puede comenzar con pérdida
de la memoria y confusión ligeras, pero empeora
gradualmente y conduce a un deterioro grave e irreversible
que destruye la capacidad de una persona para recordar,
razonar, aprender y planear el futuro.
El curso de la enfermedad y la rapidez
con que ocurren los cambios varían de una persona
a otra. En algunas, la progresión de olvido simple
a demencia grave requiere cinco a ocho años.
En otros, puede tomar una década o más
tiempo. Por lo general, el Alzheimer progresa de leve
a moderado hasta grave.
Las personas con enfermedad de Alzheimer
leve por lo general pueden vivir solas y funcionar bastante
bien. Quienes presentan Alzheimer moderado tienen mayor
dificultad para manejarse sin supervisión. Los
pacientes con enfermedad de Alzheimer avanzada por lo
general ya no pueden cuidarse por sí mismos.
La enfermedad de Alzheimer afecta
al cerebro destruyendo su componente básico,
la célula nerviosa (neurona). Un cerebro sano
tiene casi mil millones de neuronas. Estas células
generan señales eléctricas y químicas
que son transmitidas de una neurona a otra para ayudar
a que el cuerpo lleve a cabo un grupo de funciones,
que incluyen pensamiento, aprendizaje y recuerdo. Las
sustancias químicas llamadas neurotransmisores
ayudan a que fluyan estas señales sin interrupción
entre las neuronas.
En las personas con enfermedad de
Alzheimer mueren lentamente las neuronas del cerebro.
A medida que mueren, se producen concentraciones más
bajas de neurotransmisores, lo que origina problemas
en las señales cerebrales.
Signos y síntomas
- Pérdida gradual de la
memoria para acontecimientos recientes e incapacidad
para aprender nueva información.
- Tendencia progresiva a repetir
lo que uno dice, colocar mal objetos, o tornarse confundido
y perderse.
- Desintegración gradual
de la personalidad y el juicio.
- Irritabilidad, ansiedad, depresión,
confusión e inquietud crecientes.
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